Nosotros

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Nosotros

Bienvenidos queridos alumnos y Padres de Familia, ante todo quiero dar gracias a Dios por haberme dado la tremenda responsabilidad de la educación tanto académica como formativa de niños y adolescentes, asimismo quiero agradecer a los promotores del colegio por la confianza depositada en mi persona durante estos ocho años en la Institución.

La meta que queremos alcanzar es muy clara, tal como refieren nuestros lemas institucionales: “Educamos para la excelencia… educamos mejor”, “La obra bien hecha” que implica hacer un alto en nuestro trabajo diario para ejecutar cambios e impulsarnos en bien de nuestro futuro porque nuestro reto es adaptarnos a un marco global, competitivo y exigente.

Por ello queridos alumnos y alumnas les pido que realicen sus estudios de manera responsable, bien hechos, sin conformarse con la seguir leyendo

mediocridad. Necesitamos habilidades, conocimientos, experiencia, capacidades porque así se construye un futuro de éxitos profesionales y lo más importante, ser personas con calidad humana que es lo que necesita el mundo en el que nos desenvolvemos, donde al parecer los valores pasaron de moda. De igual modo necesitamos voluntad, decisión, seguridad y convicción para abrirnos paso a un futuro mejor.

Comparto con ustedes lo que nos decía Cicerón: “Non nobis nati sumus”, no hemos nacido solo para nosotros, nuestra vida cobra sentido en función de qué hacemos con ella, a quién se la dedicamos, qué ideal perseguimos, etc. Mi compromiso personal es asumir mi labor con responsabilidad y amor, quitando obstáculos para crear condiciones de desarrollo. De igual manera es necesario el compromiso de los Padres de familia, quienes cumplen un rol determinante en la sociedad; su responsabilidad, su profundo amor y entrega para con sus hijos/as, el apoyo, el respeto y la valoración al trabajo que realizan los maestros del Ateneo siendo el camino perfecto para conseguir una patria más justa y humana.

Termino con las palabras de Walt Whitman, poeta norteamericano:

“No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y la poesía sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión”. No dejemos nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre. Muchas gracias.